VIOLENCIA DE GÉNERO: VERDADES Y MENTIRAS

La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (LIVG) constituyó la primera manifestación legislativa de nuestro país para llegar a alcanzar la igualdad material entre hombres y mujeres más allá de la igualdad meramente formal proclamada en nuestra Constitución Española (CE). Fue aprobada en el mandato del Presidente Rodríguez Zapatero, fue la primera ley aprobada desde que salió elegido y aprobada por unanimidad de los votos de todos los partidos políticos presentes en el Congreso, que supone un logro fuera de lo habitual. Es decir, su necesidad era más que evidente y fue atendida en consecuencia. Es importante aclarar, que a día de hoy, ningún partido político ha negado dicha necesidad, a excepción del partido de VOX que tanto está dando que hablar.

En ella, se contemplan medidas positivas y correctoras para erradicar la desigualdad estructural entre ambos géneros; medidas de carácter educacional, laboral, sanitario, preventivas o punitivas. Sin embargo, habitual y generalizadamente, solo hablamos de esta ley en cuanto a su aspecto penal, ignorando que cumple muchas otras funciones y se aplica en muchos otros ámbitos de nuestra cotidianidad. En el aspecto educativo por ejemplo, es clave para que niños y niñas reciban una educación en igualdad y con perspectiva de género, lo que no se ha conseguido aún pese a todos los esfuerzos que se están realizando al respecto. Libros de Historia, Ciencia o Literatura siguen ignorando completamente a grandes mujeres en dichas ramas.

Para tener conocimiento de qué fue lo que inspiró esta Ley, voy a trasladar aquí párrafos de su propia Exposición de Motivos. La Ley comienza así tal cual:

“La violencia de género no es un problema que afecte al ámbito privado. Al contrario, se manifiesta como el símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión”

Continúa más abajo,

“En la realidad española, las agresiones sobre las mujeres tienen una especial incidencia, existiendo hoy una mayor conciencia que en épocas anteriores sobre ésta, gracias, en buena medida, al esfuerzo realizado por las organizaciones de mujeres en su lucha contra todas las formas de violencia de género. Ya no es un «delito invisible», sino que produce un rechazo colectivo y una evidente alarma social.

Los poderes públicos no pueden ser ajenos a la violencia de género, que constituye uno de los ataques más flagrantes a derechos fundamentales como la libertad, la igualdad, la vida, la seguridad y la no discriminación proclamados en nuestra Constitución. Esos mismos poderes públicos tienen, conforme a lo dispuesto en el artículo 9.2 de la Constitución, la obligación de adoptar medidas de acción positiva para hacer reales y efectivos dichos derechos, removiendo los obstáculos que impiden o dificultan su plenitud.

 Se trata de una ley transversal, con medidas novedosas e importantes en cuando a educación, a nivel laboral, sensibilización, prevención, corrección, detección precoz de la violencia, etc. No solo es importante a nivel procesal o punitivo, que es lo que parece que solo se ve desde ciertos movimientos que la atacan y critican.

Una vez aclarado que la LIVG no está solo para crear juzgados de violencia contra la mujer, voy a aclarar algunos conceptos :

VIOLENCIA MACHISTA: Se considera violencia machista toda violencia ejercida contra la mujer sea cual sea la causa, la forma y el agresor o agresores. En este concepto, entran determinadas violencias extremas que se dan al amparo de tradiciones como puedan ser la ablación. Aquí en España son ya bastante conocidas y mediáticas las asociaciones y grupos de personas feministas que luchan, por ejemplo, contra la prostitución o la pornografía por entender que son consecuencias inmediatas de un sistema capitalista y patriarcal, que permite que quien tiene poder y dinero, lo pueda todo, lo compre todo, lo “posea” todo.

La violencia machista es ejercida a veces sutilmente. Los micromachismos son diarios y aunque a simple vista no sean graves, marcan una educación en desigualdad, superioridad y de poder del hombre sobre la mujer que a la larga no trae nada bueno. Yo siempre digo que por cada peli porno que ves donde violan a una mujer, hay otro hombre que quiere saber qué se siente. Por cada risa que te echas con una foto de tetas, hay otro que cree que tiene el derecho a tocarlas. Por cada “piropo” del que eres cómplice, hay un hombre que cree tener derecho sobre la piropeada y su cuerpo y, lo peor, su vida. Lo que los niños y niñas ven, es lo que los niños y niñas serán. Por ello, mientras no interioricemos que esto es violencia en un primer estadio, no vamos a avanzar. Tenemos que ser ejemplo, el mundo cambia con nuestro ejemplo. Tenemos que educar en valores basados en el respeto y la igualdad. Enseñando al niño a respetar a la niña y no a la niña a cuidarse del niño y a tener miedo. Tenemos que criar a nuestras niñas de forma que se valoren según su propio criterio, hacerlas entender que no han llegado a este mundo para tener que agradar a los hombres, alabándolas cuando digan lo que piensen y pronuncien un NO rotundo a algo que no quieren o desean.

PATRIARCADO: Predominio o mayor autoridad del varón en una sociedad o grupo social. Ésta es la definición de Patriarcado extraída de la RAE. Pues librarse de esta cultura interiorizada por hombres y mujeres es una tarea ardua. El hombre ha hecho un muy mal uso de esa mayor autoridad en todas las culturas y países. No se libra ninguna. En unas con mayor o menor grado, pero todas están alimentadas por una visión masculina de todos y cada uno de los aspectos de la vida. Las mujeres nos vemos como nos vería un hombre. Nos cuestionamos con visión masculina. Nos cuidamos con visión paternalista. En nuestros genes se ha creado ya el gen cuidador, y en el hombre el gen proveedor. Librarnos de todo ello, es complicado. Siglos de cultura no se esfuman así como así. Pero hemos de hacer el esfuerzo para dejar un mundo más justo para todos y todas. Entender que lo que le ha pasado a Laura Luelmo, Marta del Castillo y tantas otras niñas y mujeres, por citar casos mediáticos, puede pasarle a cualquiera de nosotras que somos madres, hijas, hermanas, parejas, amigas… No es un mal ajeno que no nos pueda alcanzar. Es una falsa creencia de zona de confort o seguridad. El patriarcado es un mal que ha creado una (fatal) conciencia social en muchos aspectos, por ejemplo, ha hecho creer a una gran parte de la población que una mujer que ejerce la prostitución lo hace porque quiere (y no porque esté condicionada por sus circunstancias y por la mentalidad colectiva de “siempre puedes vender tu cuerpo para comer, para huir de tu país, de la guerra…” porque “siempre habrá alguien dispuesto a pagar por ello”, lo que lleva muchísimas veces a situaciones de esclavitud y violencia inimaginables.

VIOLENCIA DOMÉSTICA: Es la violencia que se ejerce dentro del ámbito de la convivencia familiar sin importar quién es el agresor o agresora y quién la víctima. Es decir, de hermana a hermano, tío que agrede sexualmente a sobrina, pareja (hombre o mujer) que agrede a pareja (hombre o mujer)… Por ello, hay que tener mucho cuidado con las cifras y estadísticas que se ofrecen al respecto. Puesto que las estadísticas en cuanto a violencia doméstica incluyen no solo la violencia de género (mujer agredida por su pareja o ex) sino que incluye todo tipo de violencia dentro del seno familiar.

Aquí es muy importante hacer referencia al término “violencia intrafamiliar”, que cierto colectivo está empeñado en usar, con un ánimo evidentemente negacionista respecto de la violencia de género, cargando contra todo movimiento feminista.

FEMINISMO:

  1. Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.
  2. Movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo.

Ésta es la definición de Feminismo de la RAE. Es decir, no es hembrismo que sí querría la superioridad femenina y que sería el antónimo del machismo.

El Feminismo es un movimiento social y político que se empezó a dar con la Revolución Francesa. Un movimiento sin el que las mujeres hoy en día no tendríamos, por ejemplo, derecho a votar. Es un movimiento pacífico en su raíz. No violento. Aunque tenga distintas secciones para que nos entendamos (por ejemplo, regulacionistas o abolicionistas) , siempre ha luchado por el mismo fin: el fin de la estructura patriarcal, de la violencia contra la mujer solo por el hecho de serlo y de la desigualdad material. Ha apoyado otras causas como pueda ser la lucha del colectivo LGTBIQ+ del que ha sido siempre un aliado fiel, y sin embargo, las feministas han sido olvidadas sin más cuando ya no se ha necesitado de su ayuda. No olvidemos que el matrimonio homosexual fue aprobado bajo el mandato de un Presidente que se autodeclaraba feminista. En la Revolución Francesa, las feministas lucharon y tras la misma, fueron olvidadas. De ahí, que algunos colectivos feministas estén desconfiados y teman una nueva traición. A veces, hay que conocer la Historia para entender las razones de cada postura que se adopta. Igualmente, las feministas no cuestionan las decisiones particulares de las mujeres, sino las razones que las llevan a tomarlas. Es decir, no se cuestiona a la prostituta, sino que se cuestiona todo un sistema capitalista, económico, patriarcal, político-estructural que la ha hecho creer que siempre puede vender su cuerpo para comer porque siempre alguien va a pagar. Ninguna mujer nace puta. Eso es una falacia y, bastante cruel por cierto, porque de nuevo, y como siempre, es responsabilizar a la mujer de todos y cada uno de sus males. Si caminas de noche por la calle, si vistes provocativa, si aguantas la primera bofetada, si vas de fiesta y bebes, si te prostituyes, si consientes la ablación de tu hija con tal de que no la aparten y se pueda llegar a morir aislada… Un sin fin de “culpas” que el patriarcado se ha encargado de meternos en nuestras mochilas y que ahora poco a poco las estamos tirando a la basura con mayor o menor éxito.

Las feministas no “odian” al hombre, como se quiere hacer creer. De hecho, muchísimos hombres apoyan la lucha y se denominan feministas abiertamente. Las personas feministas solo luchan por lo que es de justicia social: la igualdad material y no meramente formal. Igual que vemos injusto el racismo, también deberíamos ver injusto el machismo. Y para ello es muy necesario entender que el machismo y el patriarcado son muy sutiles y, si no se profundiza, corremos el riesgo de no entender la dimensión real del problema.

Y por último, el concepto que da nombre a la Ley:

VIOLENCIA DE GÉNERO: Éste es un término legal. Nunca antes de la LIVG habíamos oído hablar de él. Viene definido en la propia ley:

“La presente Ley tiene por objeto actuar contra la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia”

Como vimos al inicio de esta reflexión, es una Ley transversal que incorpora medidas de carácter educacional, laboral, sanitarias, correctoras, preventivas y punitivas para acabar con un tipo de violencia que crea alarma social por su gran incidencia, dimensión y sus razones . En cuanto a nivel educacional ya vimos que establece medidas importantes. Ha dado pie a leyes autonómicas para la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres. Aboga por la perspectiva de género en todos los ámbitos sociales, políticos, jurídicos y económicos. Pero como también decíamos, parece lo que único en lo que se fija el foco, es en su parte punitiva. Así que vamos a ir aclarando los puntos más controvertidos:

LA LEY NO DEROGA LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA del denunciado en ninguno de sus artículos ni implícita ni explícitamente. Es un derecho fundamental consagrado en el art. 24 de nuestra CE y es respetado totalmente. No podemos confundir la detención  que se da a veces en situaciones de peligro para la víctima, con la pérdida de presunción de inocencia.

LA LEY NO INVIERTE LA CARGA DE LA PRUEBA. Hay que probar, por lo tanto, la agresión. De hecho, muchas veces se da la circunstancia de no poder probarse la agresión y la sentencia acaba siendo absolutoria, porque prevalece la presunción de inocencia.

LA LEY NO ESTABLECE UNA PRESUNCIÓN DE VERACIDAD DE LA DENUNCIANTE. Su declaración es prueba testifical, una de las contempladas en nuestra LECrim . Y se valora conforme al principio general de libre valoración judicial que rige cualquier proceso penal en España.

EL CONTACTO, COMUNICACIÓN, VISITAS, PERNOCTA DE LOS HIJOS DEL DENUNCIADO SE MANTIENEN. El Juez tiene la potestad de adoptar medidas de protección a favor de los hijos pero ello ha de tener una fundamentación jurídica, normalmente va ligado a la posibilidad de peligro para los mismos. No es algo automático, ni muchísimo menos. Culpar a la Ley de que una mujer no permita ver a sus hijos al hombre que ha denunciado es absurdo. Abusos y estafas se dan en muchos ámbitos, por ejemplo, con los seguros de vida, de auto o de hogar, y nadie niega que sean necesarios. En los procesos de divorcio nos encontramos diariamente con estos problemas: madres que no permiten la relación padre-hijo, padres que no atienden las visitas y la manutención etc pero son aspectos que dependen únicamente de las personas y de la capacidad que tengan para relacionarse entre ellos, no porque la LIVG prive automáticamente a un padre denunciado por violencia de ver a sus hijos. Es más, ni siquiera cuando hay condena ocurre automáticamente, sino que para la privación de estos derechos que son de los hijos también, se requieren causas especiales como ser víctimas indirectas. Por lo tanto, es una falacia más de quiénes arremeten contra la ley sin verdadero conocimiento de la misma.

LA ORDEN DE ALEJAMIENTO COMO MEDIDA DE PROTECCIÓN. Esta medida, en contra de lo que muchos creen, no es una medida inventada por esta ley. Es una medida de protección más contemplada en nuestra legislación penal y exige unos requisitos para su imposición, requisitos exigidos para cualquier situación creada tras la comisión de un supuesto delito. SU APLICACIÓN EN LOS PROCEDIMIENTOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO NO ES AUTOMÁTICA, HAN DE VALORARSE COMO EN CUALQUIER OTRO TIPO DE PROCESO, LAS CIRCUNSTANCIAS Y CUMPLIR CON LOS REQUISITOS.

– LA DETENCIÓN DEL DENUNCIADO TAMPOCO ES AUTOMÁTICA NI SE DA EN TODOS LOS CASOS. Y ESTO SIEMPRE SE AFIRMA, PERO NO ES ASÍ, NI LA LEY LO CONTEMPLA DE ESA FORMA. Es más, se puede solicitar el Habeas Corpus si la detención del denunciado no se lleva a cabo con todas las garantías legales exigidas. Menos del 50% de los hombres denunciados por este motivo, son detenidos y han pasado noche “en el calabozo”. Se han recopilado datos de algunos Juzgados de Violencia de Género españoles para hacer estadísticas al respecto, veamos los datos de 2018 de un Juzgado de Violencia que da servicio a varias localidades cercanas a Barcelona y único en su partido, por poner un ejemplo cuyos datos son medios:

– Enero: 42 DUR (DUR es Diligencia Urgente, es decir, el procedimiento en sí). De esos 42 hombres sometidos a Diligencias Urgentes, fueron detenidos: 10. 33%

– Febrero: 41 DUR. Detenidos 16. 39%

– Marzo: 24 DUR. Detenidos 10. 42%

– Abril: 24 DUR. Detenidos 11. 45%

– Mayo: 38 DUR. Detenidos 15. 39%

– Junio: 49 DUR. Detenidos 18. 36%

– Julio: 52 DUR. Detenidos 19. 36%

– Agosto: 51 DUR. Detenidos 14. 27%

– Septiembre: 54 DUR. Detenidos 17. 31%

– Octubre: 49 DUR. Detenidos 14. 28%

– Noviembre: 34 DUR. Detenidos 11. 32%

– Diciembre: 44 DUR. Detenidos 8. 18%

En ninguno de los meses,  el número de detenidos llega a superar el 50% de las denuncias. No puedo cansar aquí con datos de más Juzgados, pero como vemos es falso eso de que la detención sea automática y que los hombres vayan directos al calabozo.

Por otro lado, son los cuerpos de seguridad quienes toman esta decisión según cada caso en concreto y según el peligro que pueda correr la víctima. Por lo tanto, y ya que no están obligados por ley a la detención automática del denunciado, cuando llevan a cabo esta medida, se ha de suponer que tal actuación se debe a razones objetivas. Por supuesto, que se cometerán errores, no digo que no, pero de ahí a decir que a todo hombre denunciado por violencia se lo llevan a dormir al calabozo, hay un gran trecho. Los cuerpos de seguridad no juzgan, solo llevan a cabo medidas tendentes a preservar la integridad de la víctima en el cumplimiento de sus funciones, si observan que dejando en libertad al denunciado pueda correr peligro la misma. Pero como os digo, no es una medida automática y no se da más allá de en un 45% de los casos, porcentaje que entiendo se debe a un evidente episodio de violencia con peligro para la integridad o vida de la denunciante.

LAS AYUDAS, LA OTRA GRAN CRÍTICA A LA LEY. Dado que es la crítica que menos fundamento legal tiene y resulta realmente carente de sentido, solo diré que establecer ayudas a las víctimas en general, tampoco es una medida exclusiva de las víctimas de violencia de género. Ya en 1995 se establecieron medidas para las víctimas de delitos sexuales y de terrorismo.

– Y por último, LA GRAN MENTIRA SOBRE LA ASIMETRÍA PENAL ESTABLECIDA EN LA LEY: es decir, dicen, sin fundamentación jurídica alguna, los “odiadores” de esta ley, que la misma establece penas más duras para el hombre que agrede a una mujer que para la mujer que agrede al hombre. FALSO, solo se da cierta asimetría en varios casos leves. A fuerza de repetirse, se ha creado esta falsa creencia en muchas personas y esto es peligrosísimo, porque ante mentiras y falsedades las personas dejamos de ser libres para tomar decisiones tan importantes como la libre elección de voto. La ley respeta las penas establecidas en nuestro CP, todo lo que se diga en contra es falso.

Vamos a hacer un recorrido por algunas de las penas:

– Injuria o vejación injusta, antigua falta. La pena es exactamente la misma sea quien sea el agresor y la víctima.

– Maltrato de obra. El techo punitivo es el mismo exactamente para todos: 1 año.

– Amenazas y coacciones leves. Aquí es donde podemos encontrar alguna diferencia mínima. Es el único caso en que se da cierta asimetría penal, y como vemos son delitos leves que no conllevan pérdida de libertad y que atienden más bien a ser medidas ejemplares y correctoras.

– Lesiones graves, con armas, por ejemplo, techo punitivo es el mismo para todos los supuestos: 5 años, establecido en nuestro CP.

– Maltrato habitual. Misma pena, porque el código penal se refiere a “cónyuge”, no a hombre o mujer.

– Allanamiento de morada, detención ilegal, coacciones graves… todos son delitos penados con la misma pena sea quien sea el agresor o la víctima.

– Y por último, en casos de homicidio y asesinato, la pena es exactamente la misma en nuestro CP sea quien sea el agresor o la víctima.

Por lo tanto, que la ley establezca medidas en cuanto a educación, laboral, sanitario, prevención, un proceso y juzgados especiales (igual que se hizo para los Menores) o medidas correctoras tendentes a acabar con la discriminación entre hombre y mujer en cualquier ámbito, no quiere decir que pise los derechos de los hombres. LA LEY NO CRIMINALIZA AL HOMBRE. CRIMINALIZA AL HOMBRE QUE EJERCE VIOLENCIA CONTRA LA MUJER SOLO POR SENTIRSE CON PODER DE DISPOSICIÓN SOBRE SU LIBERTAD, INTEGRIDAD Y, DESGRACIADAMENTE, SU VIDA.

Recomiendo la lectura “Balanza de Género” de la Fiscal Susana Gisbert, de donde he extraído mucha información para esta publicación , por ser una referencia fundamentada al respecto de la Violencia de Género.

María Emilia de Sousa.

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