SEMANA FEMINISTA

La semana pasada pudimos asistir a una semana púrpura, con una clara  declaración de intenciones: “la revolución será feminista o no será”no solo en España, sino en a nivel mundial.

El feminismo, en contra de lo que muchos y muchas quieren hacer creer, no es más que el movimiento social y político (que no partidista) que lucha por la liberación de la mujer y la igualdad material y real de oportunidades y de derechos de hombres y mujeres, libre de circunstancias que vicien nuestra toma de decisiones a la hora de ser y estar en la sociedad. En anteriores posts hemos hablado sobre el feminismo, que trae Historia desde la Revolución Francesa y que ha dejado grandes pensadoras, filósofas, escritoras, activistas en pro de esta misión. La Historia también se escribe en femenino, visibilizar a todas las grandes mujeres que hemos tenido es un deber no solo para con ellas, sino para con nuestras niñas, ya que eso les dará el poder de soñar y evitar la temida brecha de sueños, les permitirá tener referentes, les permitirá saber que los límites impuestos por el patriarcado están cayendo y que no hay techo de barro o de cristal que no puedan romper. Es imperativo de nuestra sociedad, dar a conocer a las mujeres que han hecho Historia porque, como digo, se lo debemos a nuestras niñas. Aquí os dejo algunas de esas mujeres de las que hablé en redes sociales la semana pasada.

De ahora en adelante, cada Viernes, nos acompañará en RRSS la vida y sabiduría de una mujer silenciada por el patriarcado.

Ahora os dejo con las que nos acompañaron la semana pasada.

 

Kate Millett. 1934- 2017.
Tercera Ola Del Feminismo.
“Política Sexual” y “Sita” nacieron de la mujer que hizo que lo personal fuera político.
Escritora, Filósofa, Cineasta, Feminista Abolicionista y Activista. Bisexual que amó apasionadamente libre de las ataduras que la cultura patriarcal nos ha impuesto en cuanto a un amor rancio, romántico y machista, el amor que ha supuesto el opio de las mujeres, como ella mismo dijo.
Denunció y teorizó sobre las relaciones de poder que sustentan la base de la desigualdad estructural que sufrimos las mujeres. No dudó en señalar como machistas a otros teóricos como Henry Miller o el mismísimo Freud.
Murió en París en 2017 y vivió lo suficiente para ver que su lucha había abierto los ojos de muchas otras mujeres que, como ella, luchan por la liberación y la igualdad reales.

Hélène Cixous.
Orán, Argelia, 1937.
Feminismo Francés de la Diferencia. La venue à l’écriture, Le rire de la Méduse o Voiles son claves en su producción literaria.
Escritora, crítica literaria, dramaturga, filósofa feminista y especialista en retórica. Es profesora en la Escuela Europea de Grados de Saas Fee (Suiza) y en la Universidad de Paris VIII, que cuenta con un Centro de Estudios de la Mujer que ella misma fundó en 1974.
Estar o no de acuerdo con sus planteamientos en cuanto al feminismo y la literatura quedan relegados a un segundo plano ante tanta magnificiencia de conocimientos. Teórica del feminismo radical francés, critica el “Falocentrismo” (que viene a ser lo planteado por Freud). Cuestiona cualquier noción identitaria fija (ya sea literaria, cultural o de género) y defiende la diferencia COMO UNA NUEVA ACTITUD LIBERADORA. Rechaza el tradicional discurso jerarquizador que lo reduce todo a oposiciones binarias donde una (la mujer) siempre es sometida. Elude cualquier restricción sexual para dar cabida a ese “otro siempre marginado”.
Según Cixous, la prisión del lenguaje machista puede y debe ser superada con la ESCRITURA FEMINISTA, que no se rige por los patrones estructurales de la lengua, es más abierto y no depende del sexo del autor, pues esta pensadora cree que la naturaleza, la esencia, de todo ser humano es bisexual. Y tanto hombre como  mujer pueden mantener una escritura feminista (que no es sinónimo de femenina).
Se enfrenta constantemente a la difícil controversia de reivindicar la identidad del sujeto marginado por un lado, y deconstruirla por otro. Y solo una persona extraordinaria como Cixous es capaz de encontrar el equilibrio en este pensamiento.
Sus obras son de una elegancia sublime y pocas personas como ella pueden presumir de llevar a cabo lo que de verdad es la Escritura Feminista.

VIRGINIA WOOLF. 1882-1941.
Escritora Modernista influyente en el movimiento feminista sufragista.
Visionaria destacada del modernismo literario del siglo XX es por todos y todas conocida (el cine se ha encargado de ello con ahínco). La Señora Dalloway, Al Faro, Orlando, Una habitación propia o Las Olas suponen experimentos literarios que nadie debería perder la oportunidad de disfrutar.
Lo que no sabe mucha gente es que fue un hito para el movimiento feminista (liberal sufragista) de su época, quizá inconscientemente, poniendo en entredicho la institución familiar victoriana y su discurso patriarcal a través de su escritura. Fue capaz de publicar sobre temas de los que no se tenía permitido ni siquiera pensar, mucho menos por mujeres. Era una mujer totalmente libre y así lo dejó claro con su célebre frase: “No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”. Analizó valientemente su propia sexualidad, la homosexualidad y el uso de la violencia machista sobre las mujeres para reprimirlas en todos los ámbitos (política, social, familiar e intelectualmente). Y defendía la independencia económica de la mujer.
Su trastorno de bipolaridad y sus recurrentes depresiones le impidieron desarrollar su pasión en toda su magnitud. Y aún así, es un ejemplo grandioso de crítica abierta al patriarcado mucho antes que nadie y de un sentido de la igualdad abrumador.
Ella ha sido una de las primeras mujeres reconocidas de la Historia en tener a su lado a un “marido de” , el gran Leonard Woolf al que dedicó sus últimas palabras antes de suicidarse: “…Si alguien pudiera haberme salvado, habrías sido tú. No me queda nada excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que lo hemos sido tú y yo”. .
Virginia Woolf es una de las mujeres más extraordinarias que la Historia nos ha regalado, sin lugar a dudas.

Nawal el Saadawi. Egipto, 1931.
Psiquiatra, escritora prolifera, feminista y activista política.
Nawal El Saadawi es conocida por su  activismo político a favor de los derechos de la mujer, especialmente en el mundo islámico.
Se licenció en la Universidad de El Cairo como psiquiatra y llegó a ser Directora de Salud Pública de la capital, pero sus posiciones activistas la llevaron a prisión y, posteriormente, al exilio. Tras años de destierro, regresó a El Cairo porque creyó que allí podría ser más útil. Sufrió mutilación genital con 6 años y ese enfado es lo que la despertó, utilizando y canalizando toda su rabia para luchar y defender los derechos de niñas y mujeres (y niños) en todo el mundo, especialmente en el islámico.
Ha escrito 60 libros traducidos a 40 idiomas. No le gustan las mujeres que cuando ostentan poder se vuelven patriarcales y afirma que las verdaderamente poderosas son las que luchan contra la desigualdad en su familia, en sus trabajos, en su vida cotidiana, porque esto es lo que cambia las cosas. Dice no haber tenido que educar a sus hijos salvo cuando le preguntaban, porque ha predicado con el ejemplo, que es lo que cambia el mundo.
Para ella, todas las religiones son represivas y especialmente las monoteístas. Por ejemplo, recuerda que el uso del velo empezó en el judaísmo y el cristianismo. Era el castigo a Eva por haber accedido al conocimiento, comiendo del árbol de la ciencia. El velo simbolizaba el corte de la cabeza.
Lucha contra la mutilación genital, ya sea femenina o masculina y denuncia que la ONU sea conservadora al respecto y no las erradique desde ya. Su primer escrito fue una carta con siete años a Dios… “nunca le contestó” y la vida le dio la razón: no hay DIOS que cuide de nosotras.
Afirma que la dignidad, desgraciadamente en un mundo capitalista, tiene mucho que ver con poder pagar los gastos. Por ello, en su país, por ejemplo, los matrimonios no son más que modos de prostitución encubiertos a los que la mujer accede para no morir abandonada. En “Mujer en punto cero” queda clara su posición al respecto. 
Solo os puedo aconsejar que la leáis y la escuchéis, porque es imposible resumir aquí una vida entera de sabidurías: “El único premio que me interesa es que uno de mis libros le cambie la vida a alguien”.

Simone the Beauvoir. París 1908-1986. Filósofa existencialista. Escritora. Feminista activista especialmente en cuanto a derechos sexuales y reproductivos. Imposible no hablar de ella en una semana con la pasada.
Flor y Nata de la Burguesía Francesa, aunque la odió hasta los huesos. Fue casi toda su vida pareja de Sartre, pero nunca vivieron bajo el mismo techo y lo hicieron sin promesas de fidelidad: infieles por definición y decisión.
Aunque por ciertos sectores se le ha podido criticar su visión tan radical con respecto a los hijos, está claro que si bien no ha sido la primera feminista de la Historia, sí ha sido una de las más influyentes.
Se declaró abiertamente atea porque creía que la religión oprime y esclaviza. Comprometida con el comunismo, y ya decidida a ser también escritora, viajó por los Estados Unidos, China, la Unión Soviética, Cuba… entrevistó a Mao, a Fidel Castro, a Ernesto Guevara, y vivió un romance con el escritor norteamericano Nelson Algren. Profesora de filosofía, feminista, activista por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres (defendía el derecho al aborto porque no hay pueblo ni época donde el aborto no haya sido practicado legal o ilegalmente ya que está completamente ligado a la existencia humana).
Del matrimonio de su época proclamaba que era una institución burguesa repugnante, similar a la prostitución, ya que la mujer depende económicamente de su marido y sin posibilidad de independizarse.
Pidió ser enterrada junto a Sarte, pero con el anillo que Nelson Algren le había regalado.
Su consagración literaria apareció con El Segundo Sexo, el mayor himno feminista de la Historia, la biblia para todos los movimientos por la liberación de la mujer. Fue polémica siempre y no permitió jamás que ni el mismísimo Sartre le hiciera sombra.
Para no extenderme tanto, y porque sé que ya muchas sabréis sobre ella, solo me queda decir que si hay un ejemplo de mujer libre y empoderada es ella, y que en un día como hoy, hay que tenerla muy presente para continuar con su lucha, que es la lucha de todas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *