CÁNCER Y COVID-19

Las «Cifras del Cáncer en España» es un informe anual editado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) que recoge los datos de incidencia, mortalidad, supervivencia y prevalencia de cáncer en España. El propósito de este informe es ofrecer a los profesionales sanitarios, investigadores y la población en general los datos más actualizados sobre el cáncer en nuestro país, comparando algunos de ellos con los de los países de nuestro entorno.


Os resumo algunos datos rápidamente, aunque podéis encontrar el informe en el enlace que dejo al final de este post.

En España, los tipos de cáncer responsables de una mayor mortalidad son el cáncer de pulmón (22.930; 20,3%), el colorrectal (16.470; 14,6%), y los cánceres de páncreas (7.568; 6,7%), mama (6.606; 5,8%) y próstata (5.798; 5,1%). Entre los fallecimientos por tumor en hombres en España en 2020, el cáncer de pulmón fue el responsable de un mayor número de muertes, seguido por los cánceres de colon, próstata, páncreas y vejiga. En las mujeres, el tumor más frecuentemente responsable de la mortalidad fue el de mama, seguido por los de pulmón, colon y páncreas.

De forma general, la mortalidad por cáncer en España ha experimentado un fuerte descenso en las últimas décadas. Estas tendencias reflejan las mejoras en la supervivencia de los pacientes con tumores debido a las actividades preventivas, las campañas de diagnóstico precoz, los avances terapéuticos y a la concienciación de la sociedad tendente a evitar factores de riesgo como el sedentarismo, la mala alimentación, el tabaquismo, alcohol o drogas.


Estos datos son ciertamente esperanzadores, pero ¿qué más podemos añadir con respecto a 2020, año de la pandemia? Pues un extremo de lo que yo ya he informado en reiteradas ocasiones y que con motivo de la presentación del informe de «Las Cifras del Cáncer en España en 2021», ha afirmado el Presidente de la SEOM, Álvaro Rodríguez-Lescure. Atentas: UNO DE CADA CINCO CASOS DE CÁNCER EN ESPAÑA EN 2020 SE DEJARON DE DIAGNOSTICAR DEBIDO A LA SATURACIÓN SANITARIA PRODUCIDA POR COVID.

Esto representa un impacto en la superviviencia y paliación importantísimo, es decir, estas personas mueren por falta de un diagnóstico a tiempo y además no reciben los cuidados que debieran para paliar sus síntomas y minimizar el sufrimiento. Repito, uno de cada cinco en 2020. 
Según el propio Presidente de la SEOM, calculando que la incidencia de cáncer en España se eleva a 276.000 casos y la tendencia en la caída del diagnóstico se cifra en un 21%, se puede afirmar que han sido unas 60.000 personas las que no han sido diagnosticadas de cáncer en este pasado año. Así mismo es muy preocupante el aumento de casos de cáncer en estadios avanzados sin posibilidad de tratamiento. 


El estado actual de la pandemia y emergencia sanitaria da lugar a una situación que no se ha revertido y los centros siguen sufriendo el colapso y la presión asistencial del SARS-Cov-2, por lo que se prevé que en este 2021 los infradiagnósticos se van a seguir produciendo.


«La covid se comporta como un agujero negro que absorbe los recursos humanos, terapéuticos, diagnósticos y técnicos; por todo ello, la actividad diagnóstica del cáncer, en cuestión de biopsias, radiologías, colonoscopias y citologías, entre otras, se ha visto disminuida», alegó Rodríguez-Lescure en la presentación del citado informe. Así mismo afirmó que los oncólogos están convencidos de que el estrés del sistema, sobre todo en atención primaria, provoca que exista un muro entre los pacientes y la sanidad. Pese a las dificultades para obtener cita, la SEOM dice que no hay que darse por vencido y exigir la atención a que se tiene derecho en relación a los síntomas que los pacientes sufren.


Y todo esto me lleva a confirmaros que durante el último trimestre de 2020 han sido varios los asuntos aceptados por el Despacho por este infradiagnóstico en cuanto a cáncer.


Las nuevas formas de atención sanitaria a pacientes, como por ejemplo la atención telefónica en CAP, pueden ser muy útiles en determinados casos. Pero la petición de citas recurrente por los pacientes, según qué refiera, debería ser un síntoma de alarma. Igualmente, tras la atención presencial, es muy importante derivar a especialistas para las oportunas pruebas diagnósticas, aún a sabiendas del estrés que a día de hoy sufre la Sanidad. Puesto que a las muertes por covid, tenemos que sumar las muertes de personas no diagnosticadas de cáncer, enfermedades cardiovasculares, problemas respiratorios y muy importante personas con problemas de SALUD MENTAL. Necesitamos medios personales y recursos materiales para que la calidad asistencial y la seguridad del paciente no se sigan viendo comprometidas de esta forma. Existe un claro consenso en la comunidad sanitaria en cuanto a que los servicios de salud deben ser eficaces, seguros y centrados en las personas. Deben prestarse de manera oportuna, equitativa y eficiente, y esto no puede obviarse ni siquiera en la situación actual. Los procesos de garantía de la seguridad en los diferentes niveles que prestan la asistencia a un mismo paciente deberían poder identificar errores y corregirlos rápidamente. Para evitar que las personas cometan errores hay que situarlas en un entorno en el que sistemas, tareas y procesos estén bien diseñados.


J.L.L.P. fallecía el 1 de Noviembre (53 años) de cáncer rectal en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla tras un periplo de atenciones telefónicas en CAP, presenciales ineficientes, visitas a urgencias sin observación exhaustiva y sin escucha activa, tratamientos que no paliaban su dolor y falta de diagnóstico desde el mes de Enero de 2020, que le llevó a la muerte sin posibilidad de tratamiento paliativo y curación posibles.

 
Por lo tanto, los estragos de la covid-19 no se refieren únicamente a los pacientes diagnosticados por la misma. Los daños colaterales derivados de la falta de medios suficientes tanto personales como materiales en nuestra Sanidad, hacen bastante cuestionable las cifras de fallecidos durante 2020 puesto que hay un exceso de muertes cifradas oficialmente en unas 30.000 personas (más que en 2019), muertes no diagnosticadas de covid. Ministerio de Sanidad y respectivas Consejerías del ramo así como el resto de Ministerios implicados, han de centrar sus esfuerzos en dotar de medios para que pacientes no-covid no se vean desatendidos y en muchos casos, llevados sin oportunidad de tratamiento ni alternativas, a su muerte.


ENLACES DE REFERENCIA:


https://seom.org/images/Cifras_del_cancer_en_Espnaha_2021.pdf


https://www.ideal.es/sociedad/cinco-pacientes-cancer-20210201192445-ntrc.html

https://www.eleconomista.es/nacional/noticias/11026960/02/21/El-limbo-de-los-pacientes-de-cancer-uno-de-cada-cinco-casos-sin-diagnosticar-por-el-covid19.html

Emilia de Sousa.

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